sábado, 30 de abril de 2011

Te vi y nadie lo puede negar con mis ojos te vi, salir del hotel esa tarde y entonces comprendí; llamadas a horas extrañas sin explicación te amaba estaba tan ciega, siempre te creí.
Te vi llevarla a su casa abrazarla y darle mis besos sentí mi mundo que se derrumbaba; mi orgullo desecho y así llenar de verguenza llorando de pena por ti y al abrir la puerta dijiste te quiero y entonces morí.
Que ganas de escupirte la cara, que ganas de arañarte con ganas, que ganas tengo de herirte, sabias que te amaba; que ganas de escupirte la cara es odio lo que siente mi alma, es tan amargo el veneno, me mataste por la espalda. 
Te vi llevarla a su casa abrazarla y darle mis besos, sentí mi mundo que se derrumbaba; mi orgullo desecho y así, llenar de verguenza, llorando de pena por ti y al abrir la puerta dijiste te quiero y entonces morí.
Que ganas de escupirte la cara, que ganas de arañarte con ganas, que ganas tengo de herirte, sabias que te amaba; que ganas de escupirte la cara, es odio lo que siente mi alma, es tan amargo el veneno, me mataste por la espalda; que ganas de escupirte la cara, es odio lo que siente mi alma, es tan amargo el veneno, me mataste por la espalda.

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