-Uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que habla.
-Si los que hablan mal de mí supieran exactamente lo que yo pienso de ellos, hablarían peor.
-Quien de verdad sabe de qué habla, no encuentra razones para levantar la voz.
-Lo más ofensivo que pueda lanzarte a la cara tu peor enemigo no se compara con lo que tus amigos más íntimos hablan de ti a tus espaldas.
-Es fácil hablar claro cuando no va a decirse toda la verdad.
-Si los hombres han nacido con dos ojos, dos orejas y una sola lengua es porque se debe escuchar y mirar dos veces antes de hablar.
-Si quisieran hablar solamente de lo que entienden, los hombres apenas hablarían.
-Mucha gente cree que discrepa de los demás y lo que pasa es que no tienen valor para hablar unos con otros.
-Si hablas mal, se hablará de ti peor.
-Hablar poco, pero mal, ya es mucho hablar.
-No hablar de las cosas hasta después de que estén hechas.
-Las personas que tienen poco que hacer son por lo común muy habladoras: cuanto más se piensa y obra, menos se habla.
-Quien habla de cosas que no le atañen, escucha cosas que no le gustan.
-Cuidamos más que se hable de nosotros que de como se hable.
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